Menú Principal
11 de Octubre de 2018

Saludables y felices: Prácticas de yoga infantil en Máfil

Hace casi 2 años, la profesora de yoga, Mercedes Garrido, fue contactada por el Programa de Promoción de Salud de la comuna para comenzar a trabajar con niños, con una mirada más integral, incorporando el yoga como una manera de generar espacios de aprendizajes que conjugaran el bienestar físico, mental y emocional de los más pequeños.

El yoga es una práctica milenaria en la India, pero actualmente son muchas las personas que la utilizan en todo el mundo, principalmente como un sistema de acondicionamiento físico.  No obstante, más que una práctica, se dice que el yoga es un estilo de vida que sana, cuida y fortalece el cuerpo, la mente y el espíritu mediante la práctica de ciertas posturas del cuerpo (asanas), la respiración y la meditación.

Mercedes Garrido es una mafileña que ha estado durante muchos años haciendo un trabajo constante para mejorar los espacios comunitarios, como vecina, como presidenta del Consejo de Desarrollo Local (Codelo) o bien a través de actividades de cuentacuentos y actualmente, desde la práctica de yoga.  Mercedes se certificó como instructora el año y ha volcado su aprendizaje con adultos, con quienes realiza prácticas todas semanas en la sede del Adulto Mayor, al costado del Cecosf todos los lunes, miércoles y viernes.

Mercedes habla del yoga con pasión, le encanta traspasar lo aprendido y establecer espacios donde el tema de la salud integral se pueda socializar y masificar.  Dice que para ella una clase de yoga no se trata de movimientos aprendidos o automáticos, todo lo contrario, ella apuesta a contribuir con su práctica al despertar de las personas a un mayor estado de bienestar. Como ella dice, “hacer de la buena salud parte de la vida y el yoga es eso, no? un camino de entrada a la felicidad”. Es esa experiencia de mayor bienestar y propósitos positivos y saludables o conscientes con nuestro cuerpo y tranquilidad, la que intenta traspasar a los niños de la comuna.

Actualmente, a través del Programa de Promoción de la Salud, existen 3 colegios de la comuna donde se ha implementado una sesión de 2 horas pedagógicas a la semana.  Los niños y niñas de pre básica de Escuela Alabama, Colegio Santo Cura de Ars y Escuela rural.

La práctica de yoga infantil es un recurso  que se utiliza cada vez más en espacios educativos, debido a los beneficios directos que experimentan los niños y niñas, tanto a nivel físico como mental.  A juicio de la profesora de pre básica de la Escuela Alabama: “Los niños aprenden de la tía Mercedes, la reconocen y lo pasan muy bien. Se nota que los ayuda a estar más tranquilos, más en calma entre ellos incluso”

Hay que destacar que la metodología utilizada en la comuna de Mafil, responde a las practicas propuestas por la misma instructora, quien ha apostado porque las clases de yoga para niños sean más divertidas y menos rígidas, ya que las diferentes posturas y enseñanzas las va convirtiendo en un juego, donde también la dedicación y atención a la personalidad de cada grupo se nota.

Mercedes dice, “uno ya sabe, por ejemplo, que después de una lluvia o de varios días con luvia, los niños no son los mismos, se sienten más inquietos y con mucha energía contenida, ahí yo sé que debo empezar la sesión con espacios de juego y de movimientos mucho más intensos”, la idea, dice, es descargarlos de tanta ansiedad y energía para situarlos en un espacio donde todos puedan compartir una dinámica que va desde la enseñanza de canciones y posturas, siempre acompañado de música no estridente. Pasan por instantes en donde la creatividad y participación de los asistentes es una fuerza incontenible, pero muy bien guiada y dirigida por la tía Mercedes, como la llaman los y las niñas.

Incluso las educadoras y asistentes entran muchas veces como un apoyo, pero también disfrutan, acompañando y aprendiendo nuevas formas de relacionarse con sus pequeños alumnos. Y luego de varias actividades siempre se propone un espacio de tranquilidad, donde los pequeños se tumban en colchonetas o en el piso de la sala, para tranquilizar su respiración, entenderla y sentirla por unos segundos, los niños cierran los ojos, se acompañan en silencio, otros intentan seguir a sus compañeros y los adultos pasan a ser un soporte de tranquilidad y afecto.  Luego se reincorporan y en general en un círculo, se agradece la sesión o el momento y se despiden muy felices hasta la próxima.

Mercedes se ve radiante al finalizar cada sesión, “trabajar con niños te entrega una energía increíble, es muy bonito” reconoce y agrega que también puede ser emocionalmente demandante cuando se trabaja en grupos que necesitan atención especial, como ocurrió con sus clases de yoga en el Hogar Ágora de niños de Máfil, una experiencia que le gustaría volver a repetir.  Habrá que intentarlo.

<a data-flickr-embed=”true” href=”https://www.flickr.com/photos/vidasaludablemafil/albums/72157696494454980″ title=”Yoga infantil”><img src=”https://farm2.staticflickr.com/1910/30338454197_009f79007b_z.jpg” width=”640″ height=”427″ alt=”Yoga infantil”></a><script async src=”//embedr.flickr.com/assets/client-code.js” charset=”utf-8″></script>